Mensaje Ecológico
El metal progresivo no está exento de mensajes sociales comprometidos. Mensajes cargados de poesía, ilusión o conciencia, pero también abstracción, crudeza, realismo... Lo que muestro ahora son dos corazonadas con mucha madurez, buena producción, y mejores intenciones. Dos canciones que, casualmente, me han llenado dos épocas vacías del último año. El sentimiento vertido en estas canciones no ha sido en vano.
Beneath the Waves - Ayreon (2008) (bajo las olas)
The Human Stain - Kamelot (2007) (la mancha del ser humano)
En Sevilla, Evassion publicó Gritos de la Tierra, alegato de tendencia ecologista. Pero también, muy cerca de aquí, los malagueños Abyss en 2004 publicaron Sin Ángeles, disco inundado también un claro matiz humanista, con canciones como A Costa da Morte.
Sin embargo, pocas veces se llega a la madurez de la expresión reivindicativa de la música, como con los dos ejemplos citados.
...Cause it hurts to be alive, my friend,
In this masquerade where all one day must die...
…forever dwelling in darkness… [Metal Progresivo Francés]

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Adagio es una pieza musical cuyo tempo es lento. Generalmente se llama así al segundo o tercer movimiento de una sinfonía o un concierto. Es un movimiento musical tenue, cargado de misticismo, para ilustrar un ambiente calmado pero decadente. Considerado de una extraordinaria elegancia, y de un carácter sumamente lírico.
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La banda gala de metal progresivo Adagio hace honor a su nombre.
El número de registros musicales de esta banda francesa aumenta con Dominate, disco publicado en 2007. Si ya mezclaron en Underworld (2003) neoclasicismo y barroco; pasajes sinfónico-corales con las más oscuras tramas de piano que colapsan la tonalidad; registros altos y cantos melódicos con death growls o voces guturales… Pues ahora vuelven para dar un paso más. Y ese es el principio de la genialidad de Stephan Forté, la variedad. Un nombre que deberíais memorizar si no lo conocéis. El líder, guitarrista y compositor de Adagio, es uno de los más originales músicos del progresivo contemporáneo. Stephan es un heredero de los primeros dilucidadores de la música tonal, como Wagner, Liszt, las tensiones tonales de Mahler, o los innovadores rusos como Mussorsgsky, Borodin o Rimski-Korsakov, sin llegar al dodecafonismo de Schoenberg (no todo esbozo atonal es dodecafónico).
Adagio no utiliza todo esto, pero lo asume. Y se asume al escucharlos. De igual manera, consigue crear un puente entre el progresivo y el death metal como pocos han hecho (Lanfear ha introducido voces guturales con no muy buenos resultados, Rhapsody abandonó aquel sonido tempranamente…, Isis juega con ello también… son miles).
Dicha cualidad de Stephan por la variedad musical también es a veces negativa, por la dispareidad de matices que se han introducido en Dominate. Me explico: Fire Forever, primera canción del disco, no es propia de esta banda. Pero es una pieza brillante de Power Metal, que no está carente de una lectura humorística (escuchad este archivo haciendo clic para descargarlo)... Poniéndome de nuevo serio, concluyo que este track es más digno de Angra o Helloween que de Symphony X, grupo con el que a menudo les comparan. Fire Forever gusta, pero no encaja, por mucho que lo queramos. Y siendo el primer corte de Dominate, establece ideas falsas sobre el verdadero carácter del álbum, el cual por cierto, me parece el mejor hasta la fecha de la banda, pese a que no he encontrado opiniones en Internet que estén de acuerdo conmigo.
Esperamos que, de una vez, Adagio se consagre como banda. Stephan, Kevin, Gus, Franck y Eric son la actual formación, pero desde 1997 han pasado músicos como omo el batería Dirk Bruinenberg (Elegy), el vocalista David Readman (Pink Cream 69) o incluso Richard Andersson (Time Requiem) para la grabacón de Sanctus Ignis.
Este artículo se publica a falta de un mes para la salida de Archangels in Black, próximo disco de Adagio. Y seguramente deje muy claro quién está imponiendo las normas en Francia en torno al progressive metal.
Pero, ¿Qué otros grupos tenemos allí? No demasiados, aunque comparado con España, nos resulta envidiable. Podrían enumerarse las siguientes:
- Alkemyst: Una nueva promesa (oficial desde 2003) que a muchos encanta. http://www.myspace.com/alkemystmusic. Es un power-speed que no busca (ya lo harán) la innovación del sonido. 
- Anthropia: No termino de cogerles el gustillo. Les falla el sonido, la producción.
- Enneade: MySpace. Tienen una página web diseñadísima (http://enneade.free.fr). Su caos progresivo interno cuesta un poco, como le pasa a muchas de estas bandas, cuyo carácter se define por sonar a lo que ya existe.
- Hyskal: MySpace. Elegancia y fuerza. Y EN LA LENGUA MATERNA, nada de inglés. Por fin los franceses oyen algo con un sonido puramente propio. Muchos deberían tomar nota.

- Lalu: Oníric Metal (2005): Encasillarlos en el Metal Progresivo como se tiende a hacer me parece un error. Su nombre hace referencia a un pseudogénero al que esta banda parece adjuntarse. Pero suena más a heavy metal manierista, que a progresivo “onírico”. En cualquier caso, el pianista Vivien Lalu, y otros grandes músicos (excomponente de Devin Townsend Band, Ryan Van Poederooyen, y Russell Bergquist, de Annihilator), pretenden dar una vuelta de tuerca más. 
- Lord of the Mushrooms. Seven Deadly Songs (2005). Es curioso que con ese nombre, este disco contenga 10 tracks. Cada uno refleja un sentimiento. Suena más techno. En su MySpace podéis inundaros del sonido
- Lux Aeterna: MySpace. Imposibles de encontrar fuera de España. No los busquéis en eMule. Están trabajando actualmente, y tal vez nos sorprendan.
- Northwinds: Entre mis favoritos de Francia.
- Parallaxe: Que significa “paralaje”, término astronómico (Paralelo + Eje) para medir distancias entre estrellas. Escuchad esta banda instrumental cuando queráis relajar la mente desde un sonido envolvente, cálido, y motivacional. Relaja pero despierta. Dualidad que casi exclusivamente puede concebirse en el progresivo.
- Patrick Rondat: mítico y conocidísimo virtuoso que no necesita presentación, pues lleva décadas deleitando oídos adictos al barroquismo de su obra. No siendo metal progresivo, es imprescindible citarlo.
Ah, y desde aquí un saludo a una pequeña-gran banda: Osmosaerum. Mismo país y género.
De momento es todo. Algunos han quedado fuera, pero no pertenecen exclusivamente al metal progresivo: como Aabsinthe, Dirge, Gojira, Year of No Light, Carcariass...Muchos otros permanecerán morando en la oscuridad para siempre .
Stephan Forte:
Solos de guitarra del disco Underworld
...Sobre la Música

En esta ocasión toca un poco de morralla teórico-semiótica sobre la música. Tragad saliva ante este artículo y pensad... ¿Teoría Comunicativa sobre la Música? No existe NADA, sólo ambiguos ensayos, breves exposiciones, y algún que otro profeta solipsista*. Una extensa bibliografía que apenas aporta mucho. Dice Gerard Vilar (profesor de Estética y Teoría de las Artes en Barcelona), refiriéndose a esto:
«Como un chimpancé hojeando La Divina Comedia, el filósofo se rasca la cabeza y el sobaco sin conseguir apenas algún resultado más allá de cuatro obviedades y lugares comunes».
Si queremos hablar de autores contemporáneos sobre esto, y lo haremos aquí, habría que comenzar por Theodor Adorno escribió Sobre la música en 1978, entre otros proyectos e intentos de entender el arte más irracional y alejado de lo lógico y lo inteligible. Filosofía y Música son dos objetos que no distan demasiado uno del otro en la forma de comprenderse ambos. Y Adorno era un experto en ambas entidades histórico-sociales. Pese a que no utilizaba la herramienta del lenguaje tanto como mecanismo de comprensión sino de distinción (para ponerse en un plano superior de pensador e intelectualote), Adorno era un puto genio.
¿Es la música, dentro de todas las artes, el vehículo más directo y "puro" en la búsqueda de la trascendencia hacia un plano supraterrenal, hacia la transmutación de valores metafísicos o hacia alguna esencia humana? ¿Es la música acto y reflejo de las máximas y las mínimas expresiones humanas? o ¿Es un "misterio indescifrable de la cultura humana"? Esto último no, para Adorno. Simplemente, es una forma de conocimiento no discursivo, con una gran carga mimética*, y con otra carga de abstracción momentánea. O según él:
«A la música que hoy pretenda legitimidad se le debe exigir lo que podríamos llamar un carácter cognitivo». «La música de entretenimiento planificada industrialmente [...] son productos culturales que traicionan o atacan directamente a la libre individualidad.
La música es una expresión distinta a otras artes, no en términos de superioridad, sacralizad, capacidad o expresividad, sino sencillamente de otro plano, de otro lenguaje al que, en culturas como la nuestra, Occidente, tan figurativa, representativa, tan gráfica, tan explícita, nos cuesta más conocer.
«En comparación con el lenguaje significativo, la música sólo es lenguaje en tanto que de un tipo completamente diferente. En él yace el aspecto teológico de la música. Lo que ella dice se encuentra a la vez determinado y oculto en la afirmación. Su idea es la figura del nombre divino. Es oración desmitologizada, liberada de la magia de la influencia; es el intento humano, vano como siempre, de nombrar el nombre mismo, en vez de comunicar significados».
Explicar la música en términos semiótico, matemáticos, microfísicas, sería como tratar de entender la «mera textura fenomenal de sonidos», llegando así a sólo percibir caleidoscopios acústicos.
Nada de eso.
La comprensión final de la música reside en su interpretación, por encima de lo que para otras artes resulta su ejecución.
Pero después de esto... ¿Cuál es el telos o finalidad de la música? Este nudo gordiano (...este Gordian Knot...) que no puede descubrirse bajo la mirada al detalle del analista, lo desenreda en el plato genérico y general Adorno, cuando habla de Trama Musical. Se habla en lugar de Trama, también de: Contenido musical, Expresión Difundida, Formas Sonoras Animadas... La idea de todo esto es que la música no conoce el concepto, sin embargo, ésta se halla muy cerca del propio conocimiento, de la abstracción formal y del sentimiento primitivo. Este sentido primitivo, de ritual, hipnotizador, se percibe en un doble bombo, en la imposibilidad de advertir tal cual un ‘barrido' de guitarra, o en la simpleza cautivadora de una secuencia melódica, que nos transmuta unas emociones únicas, nuestras, incompartibles...
Por tanto se puede suponer que la pretensión de extraer ideas universales sobre Música o Conocimiento es cliché y tabú. Es un fracaso compartido, traerse a casa lo imposible... La pertinencia musical es un resultado de su forma estética per se. Es el precio que tiene que pagar por no poder ofrecer un mensaje cerrado exacto, de carácter auténtico.
Por tanto, concluye Adorno: «Su semejanza con el lenguaje se cumple mediante su distanciamiento de él».
«El argumento apologético, según el cual en la historia de la música siempre se ha desarrollado una dimensión unilateralmente a costa de las otras, no tiene mucho peso».
La música debe ser reflexionada y compuesta hasta el agotamiento, añade el pensador americano, porque ésta se halla frente a una aporía. Una dicotomía de búsqueda de lo simple y lo complejo a la vez. El arte musical aparece en su impulso mimético y en su carácter libre de convenciones generales, como algo monadológico*.
Mientras tanto, la música nos sigue mirando con ojos vacíos... como los de una máscara maya que oculta tras de sí un conocimiento incognoscible, una realidad olvidada...
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Monadología: inventado por Leibniz: átomos formales que no son físicos, sino metafísicos. Aquí se atiende al carácter fractal de la música.
Mimesis: Imitación de la naturaleza.
Solipsismo: Creencia metafísica de que lo único de lo que podemos estar seguros es de la existencia de nuestra propia mente, y la realidad que aparentemente nos rodea es incognoscible y puede no ser más que parte de los estados mentales del propio Yo.
Sobre la Música...
«La música mira con ojos vacíos a quien la escucha, y cuando más profundamente se sumerge uno en ella, más incomprensible resulta lo que ella deba ser, hasta que uno aprende que la respuesta, si es que una respuesta así es posible, no yace en la contemplación, sino en la interpretación: es decir, que sólo resuelve el enigma de la música quien sabe tocarla correctamente, como un todo. Su enigma se burla del que la contempla seduciéndolo para que hipostasíe como Ser lo que no es sino ejecución, un devenir, y en tanto que devenir humano, un comportarse».
Theodor Adorno - Sobre la Música
Descubriendo la quimera que es la música... Próximamente.
Hipostasiar: es reificar o cosificar. Termino aprovechado por Adorno para explicar que la sociedad ha sido cosificada. Es la atrofiación de algún objeto semántico. Se habla más de lo "hipostático", en expresión de "lo esencial". Lo hipostático sería la convivencia del carácter natural y el divino en la figura de un ser (en el cristianismo, se trataría de Cristo).
Intangibilidad

…hay cosas posibles que crees imposibles…
…hay cosas tangibles que crees intangibles…
Maurits Cornelis Escher … ¿le conocéis ya? Creó a partir de la expresión surrealista, un modo de representación del espacio que parecía irreal, pero ahí estaba. 2D y 3D, grabados, dibujos y maquetas para dar a entender que nuestro conocimiento está limitado por nuestra percepción. Y que la apariencia es baladí .

Creemos lo que percibimos a través de lo que esperamos ver.
Walter Lippman nos dio la metáfora de que el conocimiento es una linterna que ilumina espacios de la realidad. El prejuicio es una condición sine quae non del ser humano. Inevitable pero imprescindible.
Escher nos transmutó desde el arte pictórico, la intangibilidad, la potencia de la no figuración en la pintura, para demostrar que la apreciación es relativa.
Heidegger decía que no tenemos acceso real a casi nada, porque todo lo hacemos limitados por nuestros sentidos y nuestra physis. Además, el acceso virtual en nuestra sociedad mediatizada es aun mayor: Internet, TV, Cine… Interacción virtualizada.
Pero a la idea que iba es que algunos músicos pueden crear melodías inimaginables como las pinturas de Escher. La otra noche alcancé el nirvana sensorial que me produjo la masa enfervorecida de un concierto de metal progresivo. Bueno… Masa y Progresivo: Menudo Oxímorom. Pero es un caso de contradicción de una regla universal o factor de apreciación humano: Que nos medimos a nosotros mismos por nuestra semejanza con seres cercanos, y a la vez estamos obsesionados en diferenciarnos de la masa. ¡Las dos cosas juntas son posibles! Empatía y Egoísmo. Como Globalización e Individualización (que serían las enfermedades de ambos casos).
El hombre es masa, pero aspira a ser algo más. De ahí esa dualidad, que halla su sincretismo a través del factor de Interacción.
Uno de los objetos utilizados en la diferenciación del Yo con el Mundo es la música.
Transmutar valores inmateriales, intangibles, debe ser un fin en todo acto de comunicación humano. E incluso a través de la música se puede. La música también tiene una apreciación intangible, más allá del gusto, de la sensación o la emotividad.
La música contemporánea se halla ante una aporía, antinomia, paradoja, entre la intangibilidad y la simplificación, entre la evolutividad y el retroceso. Y esto se traduce en una actual situación de impasse, ya veremos por cuanto tiempo.
Dream Theater actuó el pasado 3 de noviembre en Madrid. Los teclados al borde del escenario de Rudess se unían con las vibraciones de mi camiseta provocada por un Portnoy que proyectaba escupitajos progresivos y maldecía “Muchas Fucking Grassias”, detrás de un Labrie que corría por el escenario y Petrucci demostraba que era de otro mundo. Se rozaron los límites de la espectacularidad, hasta causar un “desmayo mental” general de los presentes en oleadas de babeo silencioso.
Pese a que en resumen, hay casi una obra de arte para cada forma de entenderlo, creo que cualquier persona debería alguna vez sentir estas emociones o sensaciones, en cualquier caso intangibles, en torno a la música.
*Oxímorom: término Karelio del siglo XIII. Es la presentación de dos términos contrapuestos para crear por medio de la paradoja un nuevo sentido. Ej: “luz oscura”, “inteligencia militar”.
¿La Música? FAQ

No puedo sino entenderla dicotómicamente. El Ying y el Yang… La búsqueda del acorde más difícil del mundo por parte de algunos, frente a la prolapsis* mental de otros, faranduleros de la música.
El posmodernismo: un theatrum mundi caótico de cultura de los “neos”, “remakes”, de kitsch generalizado, de abundante relativismo, de protervos intereses normalizados incluso en el arte…
Todo puede ser válido. Todo puede justificarse como hermoso o como horrible. Por supuesto, también las dos cosas unidas.
La delgada línea que separa los polos opuestos, antípodas sensoriales, antitéticos métodos artísticos, se da más aún en el arte más abstracto: en la Música…
…Esa aritmética del sonido, ese juego de física de la comunicación más abstracta, esa arquitecta de lo intangible... El ente que comunica al ser humano con el único Más Allá posible: el núcleo de su propia eikasia (fantasía).
Es decir, la música es la mayor catarsis, si se aprovecha bien. Funciona propagandística-científica-física-emotiva-psicológica-críticamente muy bien para actos comunicativos entre personas.
Echando un vistazo panóptico a la actualidad sobre la evolución del sonido, descubro (es una evidencia) que en las últimas décadas, la Acústica (o Ciencia del Sonido) ha conseguido la posibilidad de crear tanta variedad sonora como seres humanos existen en la tierra. El enorme universo de la creación digital no ha hecho más que comenzar. Y no hay dos oídos iguales, pero tampoco la necesidad de dos sonidos iguales. Esto demuestra que, al igual que en el terreno de la Ciencia Visual, es posible conseguir cualquier cosa. Cualquier cosa.
Pero, en lugar de eso, la percepción cognitiva de la amplia masa no es más rica que hace 30 años. La música resulta ser pobre, repetitiva, propagandística, barata, comprimida, monótona (y monotonal)...
Definir la Música es algo que se ha resistido a la tarea de filósofos, sociólogos, antropólogos, etc. Dice Gerard Vilar, profesor y filósofo de la Universidad Autónoma de Barcelona: «Como un chimpancé hojeando La Divina Comedia, el filósofo se rasca la cabeza y el sobaco sin conseguir apenas algún resultado más allá de cuatro obviedades y lugares comunes».
Si tuvieramos que empezar a construir pilares cognitivos de la Música, apuesto por decir de esta que es una Entidad Histórico-Social de conocimiento no discursivo, figurativo-débil cuyo uso está dualizado en una práctica artístico-funcional.
Su estudio requiere una mayor labor intelectual. Muchos la categorizan dentro de las "ciencias o misterios indescifrables de la cultura humana".
Abstrayendo el objeto de estudio, podríamos afirmar que no hay Música, sino ruido y silencio. Y una Cultura que asigna entidades, y como tal, te asigna qué es música.
Pero me sigo preguntando ¿Qué es la música? Continuaré más adelante.
Aún recuerdo cuando de joven, sufrí una “metalmorfosis”.
Sin más estúpidos aderezos, hoy digo: Adiós, Heavy Metal.
Hoy, soy un neófito de la música progresiva. Y su inextricable sonido es mi Catarsis. Es sólo que no puedo comprender por qué...
*Prolapsis: Es, generalizando malamente, una caída o salida de una parte de un órgano o de una víscera. Enfermedad metaforizada en este artículo, con respecto a la escasa inteligencia de algunos pseudoartistas.
Radiografía del Rock Experimental

Sergio Guillén Barrantes y Andrés Puente Gómez unieron sus vidas cuando descubrieron su mutua afición catártica y obsesión por el rock progresivo. Así, escribieron Radiografía del Rock Experimental: De la psicodelia a la actualidad del rock progresivo.
Desde 1967 hasta 2005, se pincelan los principales discos, año por año, con breves descripciones, en dosis homeopáticas. Se incluye:
- Una guía de contenido por capítulos.
- Imágenes (en blanco y negro) de portadas de discos y artistas (por cada año).
- Información Externa: Bibliografía, Páginas Web, y un completo índice alfabético.
Es especialmente interesante el comienzo, la definición de rock progresivo, y tomando por cita a los Brincos, que hicieron hincapié en la necesidad de hacer un rock que a la vez fuera virtuoso y elaborado, que suponga un “progreso”, pero también audible por las masas, por cualquier oído. Una dualidad necesaria.
Sin embargo, se cae en la entelequia de no incluir el Metal Progresivo como género autónomo, siendo sin embargo una variante del progresivo muy presente en Radiografía del Rock Experimental… El Metal Progresivo debe estar ‘incardinado’ dentro del rock progresivo cabalmente, en un guión aparte, como lo está el Jazz-Rock, el Kraut-Rock, el Neo, el Sinfónico, el Sonido Canterbury… Si se habla apartadamente de algo tan exiguo como el estilo “Zeuhl Rock”, ¿por qué no se ha desvinculado el Metal Progresivo del Rock Progresivo genérico?
En resumen, es un genial libro de consulta, antes que ahogarnos en Internet. Este compendio mitiga búsquedas vacías en la red, y proporciona ideas claves y claras, bastante acertadas en la mayoría de las ocasiones. Se incluyen bandas no muy conocidas de últimos años, como Overlife, Meshuggah, Nexus… pero faltan los últimos eslabones de este género: los recientes Spheric Universe Experience, Pagan´s Mind, Andrómeda, Dali´s Dilemma… Abre las puertas a los recién iniciados y refresca la memoria a los veteranísimos. Muy recomendable para nuestras bibliotecas melómanas.


