Dry River
Uno de los mayores hitos de los últimos meses (o incluso años) es esta enorme sorpresa por parte de la banda castellonense Dry River con su "El Circo de la Tierra".
www.dry-river.com
www.facebook.com/DryRiverCS
www.myspace.com/dryriverband
www.twitter.com/DryRiverBand
www.youtube.com/user/DryRiverBand
Simple genialidad, no solo en la producción, composición y concepto, sino también en la sátira social tan enorme en todos los sentidos (valores, política, crisis...).
Aunque Dry River suena un poco a todo, es de esos pocos grupos capaz de levantar el optimismo a los más críticos de la música progresiva contemporánea, o a quienes generalizan brutalmente que en España apenas hay buenos grupos. Esta banalidad cada vez es más incierta y hasta es posible defender todo lo contrario: nuestros grupos están dándole nuevos sentidos a la música.
Campaña de Cádiz 2012 capital de la cult... ¿Eso que suena no es Nightwish?
Campaña "CADIZ 2012 CAPITAL IBEROAMERICANA DE LA CULTURA", donde se escucha de fondo una intro de Imaginaerum, el último disco de la banda de metal sinfónico de Finlandia.
Y yo me pregunto, ¿no habrá suficiente riqueza y variedad musical en una ciudad como Cádiz, exponente cultural en todos los sentidos, como para tener que recurrir a esto? ¿Es que pensaron que no nos daríamos cuenta?
Venezuela apuesta por el futuro de la música

Si uno lee los medios de comunicación venezolanos dedicados a la música, puede evidenciar con facilidad que algo está emergiendo en su cultura, y que raramente este sentido común y afán de modernidad se da en otros países, más encerrados en protocolos institucionalizados, en burdas reiteraciones de lo autóctono, donde la tradición, a menudo, se convierte en orden y patrón para la ejecución.
La institucionalización de la música es un peligroso artefacto que ensombrece nuestras almas creativas.
En España, por ejemplo, no estamos acostumbrados, o incluso apenas somos capaces de concebir orquestas modernizadas hasta el punto que hoy quiero mostraros. El pasado 19 de noviembre de 2010, Jordan Rudess (teclista de Dream Theater) estrenó su obra "Explorations for keyboard and orchestra", en el Centro Cultural Corp Banca, en Caracas, Venezuela. En este país, la cultura urbana está viviendo un impulso increíble, especialmente en géneros como el rock o el metal. El pasado agosto, dicha orquesta interpretó la pieza Octavarium, de la banda progresiva Dream Theater. Y sorprende, insisto, que el contexto para este asunto sea Venezuela.
Las escuelas de música más prestigiosas del mundo saben que la música no debe estudiarse de manera plana, de atras adelante, como un frankenstein al que la política ha metido mano y la ha tornado inaccesible. En lugar de eso, debemos recuperar la libertad para experimentar con la música moderna y de consumo de masas. Esto es especialmente enriquecedor. Una muestra de ello es escuchar versiones que hacen los jóvenes músicos, y en la que los oídos populares experimentan en placer de una orquesta, al ver reconocidas las piezas que se interpretan.
El rock orquestal o la orquesta con elementos rock no es algo nuevo. Pero hasta hace poco, era difícil imaginar una profunda inclusión de guitarra eléctrica, batería, o sintetizador de iPad, en una revisión de obras contemporáneas como las de la banda de metal progresivo Dream Theater.
Hemos superado entonces los arriesgados proto-proyectos más visualemente atractivos que sonoros, como el afán de versionar heavy metal con otros instrumentos porque sí. Los arreglos con violines y contrabajos de la banda de Helsinki Apocalyptica, parecen quedar atrás ante proyectos de esta envergadura, que van más allá de las fronteras que este género musical está acostumbrado a abordar.
En la versión de Octavarium me sorprende especialmente el "rompimiento de gloria" de algo que no se espera que tenga tanta profundidad, y cuyos intérpretes parecen "superados" por el momento (nótese el nerviosismo de los primeros minutos).
"Explorations" es la primera composición de Rudess para orquesta y cumple con un sueño que empezó cuando era un prodigio en la renombrada Escuela de Música de Juilliard.
«Una vez en Juilliard tuve la oportunidad de ver a Pierre Boulez dirigir La Consagración de La Primavera, de Ígor Stravinski. La pasión en la composición combinada con la potencia del sonido de una orquesta completa tuvo un impacto grandísimo en mí. Durante años he estado sentado frente a mis sintetizadores girando las perillas, tratando de recrear ese poder. Con ’Explorations’, finalmente podré escuchar una de mis propias composiciones tomar vida con ese sonido inconfundible de una orquesta acústica en vivo», afirmó Jordan Rudess.
Si no teníamos suficiente con el boom de metal latinoamericano, donde Venezuela es un gran exponente con bandas como Ananta, Vytas BRenner, Rubén D´Hers, Echoes (de lo mejor del género en 2010), Equilibrio Vital, Estructura, Ficción, IX, Kré, Mojo Pojo, Odrareg, Parthenon, Pi Xprnc, Pig Farm on the Moon, RC2, Raimundo Rodulgo, Sea of Nectar, Sibelius, Témpan, ahora además nos demuestran que están sabiendo integrarlos nuevos flujos culturales como el heavy metal, que no son una moda sino formas de vida y de entender la realidad desde una perspectiva diferente.
Los críticos musicales de rock de este país no permanecen ausentes, y muchos están percibiendo esta tendencia, que en mi opinión, viene imponiéndose desde 2006.
«Muchos opinan que a partir del año 2008, Latinoamérica, específicamente en Venezuela, se viene pasando por un gran momento musical en lo que al ámbito metalero se refiere… Definitivamente, es así. El año 2010 ha demostró de gran forma que Latinoamérica, específicamente en Venezuela, ha sido uno de los campos de batallas más grandes en lo que se refiere a la industria metalera mundial. Más de 30 bandas de renombre se han presentado en tierras criollas los pasados 12 meses, más los que ya anunciaron fechas y los que faltan por confirmar en este presente 2011». Opinión "El metal busca a Venezuela" Parte I Parte II, Gerald Evans. (http://venezuelametal.com.ve)
Fue de hecho en 2006 cuando se presentó Historia del metal en Venezuela, por La Fundación Nuevas Bandas, a través de su programa Fabricado Acá, y como buen exponente de este interés.
Triste cobertura al Sonisphere de los medios generalalistas

Se ha celebrado estos días el Sonicsphere 2001 en Leganés (Madrid) y la cobertura por parte de la prensa no especializada de este año ha destacado nuevamente por su falta de comprensión de un género mundial con una riqueza más allá de sus grandes exponentes. "Amantes del heavy metal" tipifican genéricamente. Se imaginan un "amantes del cine", o "amantes del rock"? Sonaría ambiguo y vacío de contenido, ¿no? Para la prensa general, ser fan del heavy metal es una posición en sí. Sin más. Pero en esta edición del Sonicsphere, si algo destaca es la masiva asistencia. Sin embargo, el enfermizo ironmaidenismo ha invadido las cabeceras. No es que sea un problema, todo titular necesita un sujeto concreto, es simplemente la pobreza de los textos publicados:
- Iron Maiden y su legión de seguidores colapsan el Sonisphere de Madrid (Lainformacion.com)
- Iron Maiden levanta la polvareda en el cierre del Sonisphere(ABC.es)
- Sonisphere 2011 aterriza en Getafe con Iron Maiden como gran estrella (ABC.es)
- Metaleros con el cuello rojo (El País.com)
- Iron Maiden revienta el Sonisphere Getafe (Europa Press)
De todas, tal vez la más llamativa resulte la publicada por una agencia de noticias "profesional" como Europa Press, que no duda en desabrocharse la corbata para hablar de heavy metal, aunque de manera confusa, tipificando a Iron Maiden por su "galáctica parafernalia" (¿?). Iniciando el texto con ignorancia: "Se desconoce si Iron Maiden llegaron hasta el aeródromo de Getafe pilotados en su avión privado por el mismísimo Bruce Dickinson" o interpretando el momento: "el recinto comenzaba a ser un lugar ciertamente incómodo para el público por culpa del calor, la polvareda y la masificación". Aunque ciertamente, se ha criticado a la organización (1). De esta fuente concreta, rescato:
..."podías conversar con la gente, atender llamadas de teléfono, como si estuvieras en la terraza de un bar con la música de fondo, aunque realmente Bruce Dickinson se estuviera desgallitando como solo sabe hacer él".
Uno de los organizadores, Alfonso Santiago, portavoz de Last Tour International, ha subrayado que ésta es "la mayor cita musical itinerante que se ha celebrado este año en Europa" (2).
La banda Tierra Santa saca un vino cosecha propia

El heavy metal sigue el camino de configuración como una cosmovisión propia, que conecta tanto con la cultura independiente como con los mercados especializados más exigentes.
El heavy es compatible con todo. Es la premisa que una y otra vez nos llega desde los medios. Desde los medios heavys claro.
Aunque no deja de ser un ejercicio oportunista, el heavy metal no da a un grupo de artistas para vivir de ello. Y en esta tierra no podía haber nada más prestigioso que llevar una etiqueta de vino a tus espaldas.
Como siguiendo la estela de Bertín Osborne (cuya relación espontánea con el heavy metal no vamos a recordar salvo con este link), la banda que eligió esta meta no fue Red Wine (lo cual hubiera tenido mucho sentido), sino aquellos, a los que un deleznable Pérez Reverte, en la más desfigurada visión del heavy nacional destacaba hace algún tiempo, Tierra Santa, se han aventurado junto con la prestigiosa bodega Cuna de Reyes a lanzar al mercado un vino con edición especial.
Con motivo de su último trabajo de estudio, Caminos de Fuego, da nombre también da nombre a este caldo aprobado por el Consejo Regulador de Origen Rioja. Un colaborador de Rafabasa hizo la cobertura, en la que destacaba que el propio bodeguero estaba orgulloso de esta unión, de la que no esperaba obtener grandes beneficios...
La edición limitada consta de una tirada inicial de 1.000 botellas, y los precios oscilan entre los 15€ que vale el estuche de tres y los 29€ el estuche de seis, que se podrán adquirir a priori a través de la página web de la banda o de la discográfica, y futuriblemente puede que también en conciertos o incluso junto con el disco.
El marketing de las grandes multinacionales llama a esta estrategia "multidomestic". En el fondo no dejan de ser estrategias particulares de tendencias globales.
La pregunta que está en vuestras cabezas tiene todo el sentido del mundo: ¿y qué será lo próximo? Todo ítem urbano toma siempre algún elemento folk para poder sobrevivir, tener sentido, razón de ser. Y en la multiculturalidad actual, ese préstamo simbólico no es exclusivamente musical (metal-flamenco, flamenco-metal...) sino que también se toman indiscriminadamente... bueno, "otros elementos externos". Ahora solo nos falta un buen quesazo.
Usuarios que puntúan discos antes de que salgan...

En progarchives el próximo disco de Dream Theater ya ha sido puntuado y está entre los principales discos del año. Sin embargo, saldrá el 13 de septiembre (vamos, que quedan tres meses) ¿Cómo puede ser esto?
Muy sencillo. Es un fenómeno que podríamos etiquetar como "horizonte de expectativas". Nunca percibimos una obra artística (o un simple objeto de consumo que nos agrada) como objetivamente es, sino en funcióna nuestros deseos, necesidades, y en función del bagaje cultural que hemos tenido. "Percibimos y luego recibimos". Esta idea ya la desarrollaron los propagandistas del gobierno estadounidense en los años 20 (Walter Lippman), los funcionalistas a través de ideas como la "aguja hipodérmica", la Escuela de Frankfurt (estos sí más centrados en el arte en la era del consumo de masas), o la propaganda nazi.
Raras veces nos detenemos ante un ítem dado, y lo intentamos analizar con otros procedimientos mentales. Esto demuestra que los artistas que han triunfado masivamente, están muy mermados por la expectativa de su público.
Dream Theater vive de esa contradición entre producto underground y culto masivo. Y en su evolución se perciben todos los procesos dados en cualquier banda de éxito: un giro hacia el "estilo marcado". Pero, ¿por qué perder la esperanza en que los músicos de Berkeley aspiren a otro gran éxito?
En la gran base de datos de los géneros progresivos, que es Progarchives, raras veces vemos esta negligencia de usuarios que se anticipan e instrumentalizan el voto. Un ejercicio, sin duda, de fe.
«La música tiene un carácter global y no competitivo»

Nuevos acercamientos multidimensionales a la música rock/metal contemporánea. En este caso, he tenido la oportunidad de entrevistar a los creadores de Renacer Eléctrico. En 2007 ya publiqué una reseña sobre otro proyecto editorial semejante de estos investigadores.
- Entrevista resumida: Diagonal.
- Entrevista completa: Tercera Información
Sergio Guillén y Andrés Puentes han publicado obras como:
- Radiografía del Rock Experimental: De la Psicodelia a la actualidad del Rock Progresivo (2006)
- El Mundo Secreto De Las Canciones (2007)
- Psicodelia Americana: El Sonido De La Contracultura (2007)
- Glam Rock: Sexo, Purpurina y Lápiz de Labios (2010)
En la entrevista se enfocan algunos temas como el rescate musical a través de Internet de viejas bandas, la crítica musical, escribir sobre música, las modas del "Top 10", la importancia de la opinión, el boom de la década de los 90, la progresión del "math metal"...
Gastronomía y Heavy Metal
Si algo es incompatible con la carnavalización estética como acto de subversión de la música metal, decídmelo.
Hemos visto judíos haciendo metal, hemos descubierto lo anticomercial del género "freak metal", la televisión pública ha hecho lo que ha querido: el anuncio de la ONCE, el heavy del Kitkat, José Mota, Muchachada Nui... El heavy nacional incluye versiones de Antonio Machín (Katie King), homenajes a los Monty Python (Stunned Parrots), se ha reído del sexo (Lujuria) y un sinfín de ejemplos al que cualquiera podría añadir su propia lista...
Al final resulta que el edificio de la communitas posmoderna se construye destruyéndolo y el recurso antisistema pasa por ese filtro de la crítica menipea. Al menos, ofrece un halo de sinceridad y de paso, un infinito debate entre quienes están a favor y quienes están en contra de estos procesos de autorridiculización.
La crítica menipea y satírica del heavy metal es fundamental para mantenerlo cuerdo, no os quepa duda nunca. Y si algo quedaba por mezclar, era black metal y el arte culinario vegano. En cualquier caso, es un proceso digestivo (nunca mejor dicho) muy necesario.
El Arguiñano del black metal se llama en realidad Brian Manowitz. Tiene 30 años y vive en Orlando, Miami. De ser un absoluto desconocido ha pasado a ser entrevistado por diarios tan serios como el ’Washington Post’, que lo sitúa como un ejemplo más de los "cocineros extremos" que circulan por Internet y que están atrayendo a un ingente público joven. En El País, la entrevista.
Sin embargo, esta idea no es completamente original. Dos ejemplos bibliográficos: le anteceden: Mosh potatoes: recipes, anecdotes and mayhem from heavyweights of heavy metal (2010), que recopila más de 100 recetas elaboradas por destacados grupos como Motorhead, Megadeth, Anthax, Type O Negative, Pantera o Dream Theater; y Hellbent for cooking, publicado en 2009 por la canadiense Annick Giroux, con recetas de bandas como Gorgoroth, Blasphemy, Denial of God (con la receta de Cura de rigor mortis de huevos fritos) o de Death (Richard Christy y su cóctel Testículo de vikingo.

http://veganblackmetalchef.com
El “barco de colegas” se hace realidad: primer festival-crucero metal

Parafraseando a la gran banda de freak metal que tanto se ha reído de los estereotipos heavys, Gigatron, “el barco de colegas” se ha hecho realidad. Más aún, la frase “70.000 toneladas al servicio del metal” podría recordarnos a su versión de Mazinger Metal.
Hablando en serio, el 23 de enero de 2012 partirá un barco con destino a las Islas Caimán o Miami con el propósito de incluir a los heavys en el turismo de lujo, en una propuesta tan comercial como sociológicamente interesante. El proyecto no ha podido salir de otro sitio que de Canadá, con hasta 40 bandas, entre ellas Amorphis, Stratovarius, Therion, Grave Digger, Coroner, Tristania, Pestilence, My Dying Bride, In Extremo, Moonsorrow, Eluveitie y otras que se irán confirmando.
En la edición de 2011 las sorpresas no fueron pocas: Blind Guardian, Amon Amarth, Gamma Ray, Iced Earth, Moonspell, Sonata Arctica, Sodom, Saxon, Nevermore, Obituary, Rage, Dark Tranquility, Voivod...
Hito tras hito, el heavy metal se consagra como un macrogénero artístico y estético, tal vez como uno de los mayores casos de éxito de Occidente. Este género ha crecido exponencialmente más cuantitativa que cualitativamente en los últimos años, y no hay más que recordar los disturbios de Moscú en el Monster of Rock donde participaron AC/DC, Metallica y Pantera; o la particularización de los festivales por géneros: metal progresivo, música extrema, y la afluencia de decenas de miles de personas (el Wacken Open Air de 2010 atrajo a más de 80.000). Otro destacado caso fue el Flight 666 de Iron Maiden (2008) por países empobrecidos o donde el heavy metal es reprimido: Costa Rica, India, Sudáfrica... Y en que el antropólogo San Dunn nos demostró que el heavy metal es un fenómeno global más que una moda o una estética particular.
“Rebelarse vende”: un eslogan aún no agotado. Los movimientos contraculturales han fracasado en sus deseos de transformar la realidad, siendo paulatinamente aceptados por el sistema de consumo capitalista. Sin embargo, el heavy metal y otras estéticas permanecen siempre “con un pie fuera”, por un motivo sencillo: porque se la trae floja las circunstancias comerciales, porque lo “post” tiene muchas veces más sentido de lo que se piensa.
Los flujos de la cibercultura ofrecen mezcolanzas extraterritoriales. Que una banda rusa tome prestada la mitología maya (Tenochtitlan), que una banda como Lordi gane Eurovisión, que los géneros se conviertan en cientos de subgéneros, etiquetas, parches… Fenómenos que nos demuestran que el heavy metal es un hecho social. Es una de las vanguardias culturales de la aldea global, pero sobre todo, es un género que asume el cosmopolitismo y el salvajismo, dos comportamientos antitéticos del ser humano, como uno mismo.
Por todo ello, ver peludos en calzonas en las playas puede ser tan caro como atractivo, pero sin duda toda una disonancia cognitiva; una forma de romper un estereotipo definitivamente. Y además, marcarte un karaoke con tus artistas preferidos. Cercanía que fuera de este género, es difícil encontrar, sobre todo si hablamos de personalidades conocidas mundialmente.
http://www.70000tons.com/artists.htm
http://www.facebook.com/pages/70000tons/107567389067?sk=info
http://twitter.com/#!/70000tons
http://www.youtube.com/70000tons
Vídeos de la edición pasada de 2011
Parafraseando a la gran banda de freak metal que tanto se ha reído de los estereotipos heavys, Gigatron, “el barco de colegas” se ha hecho realidad. Más aún, la frase “70.000 toneladas al servicio del metal” podría recordarnos a su versión de Mazinger Metal.
Hablando en serio, el 23 de enero de 2012 partirá un barco con destino a las Islas Caimán o Miami con el propósito de incluir a los heavys en el turismo de lujo, en una propuesta tan comercial como sociológicamente interesante. El proyecto no ha podido salir de otro sitio que de Canadá, con hasta 40 bandas, entre ellas Amorphis, Stratovarius, Therion, Grave Digger, Coroner, Tristania, Pestilence, My Dying Bride, In Extremo, Moonsorrow, Eluveitie y otras que se irán confirmando.
Hito tras hito, el heavy metal se consagra como un macrogénero artístico y estético, tal vez como uno de los mayores casos de éxito de Occidente. Este género ha crecido exponencialmente más cuantitativa que cualitativamente en los últimos años, y no hay más que recordar los disturbios de Moscú en el Monster of Rock donde participaron AC/DC, Metallica y Pantera; o la particularización de los festivales por géneros: metal progresivo, música extrema, y la afluencia de decenas de miles de personas (el Wacken Open Air de 2010 atrajo a más de 80.000). Otro destacado caso fue el Flight 666 de Iron Maiden (2008) por países empobrecidos o donde el heavy metal es reprimido: Costa Rica, India, Sudáfrica... Y en que el antropólogo San Dunn nos demostró que el heavy metal es un fenómeno global más que una moda o una estética particular.
“Rebelarse vende”: un eslogan aún no agotado. Los movimientos contraculturales han fracasado en sus deseos de transformar la realidad, siendo paulatinamente aceptados por el sistema de consumo capitalista. Sin embargo, el heavy metal y otras estéticas permanecen siempre “con un pie fuera”, por un motivo sencillo: porque se la trae floja las circunstancias comerciales, porque lo “post” tiene muchas veces más sentido de lo que se piensa.
Los flujos de la cibercultura ofrecen mezcolanzas extraterritoriales. Que una banda rusa tome prestada la mitología maya (Tenochtitlan), que una banda como Lordi gane Eurovisión, que los géneros se conviertan en cientos de subgéneros, etiquetas, parches… Fenómenos que nos demuestran que el heavy metal es un hecho social. Es una de las vanguardias culturales de la aldea global, pero sobre todo, es un género que asume el cosmopolitismo y el salvajismo, dos comportamientos antitéticos del ser humano, como uno mismo.
Por todo ello, ver peludos en calzonas en las playas puede ser tan caro como atractivo, pero sin duda toda una disonancia cognitiva; una forma de romper un estereotipo definitivamente. ¿Os apuntáis?
http://www.70000tons.com/artists.htm
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http://twitter.com/#!/70000tons
http://www.youtube.com/70000tons
José Carballido - Réquiem (¿una nueva etapa del progresivo español?)

He publicado en Rock in Spain una reseña al proyecto de José Carballido, y debo reconocer que hacía tiempo que no me sumergía tanto en la relación música-escritura. Esto, en buena medida, no se debe a que el plano melódico o compositivo del Réquiem me haya fascinado enormemente (por mucha madurez musical que nuestra sociedad tenga, al hablar de músicas populares, aún quedan residuos del binomio "me gusta/no me gusta" como argumento), sino a todo el juego que ofrece, a lo novedoso del proyecto, a la carencia de ideas semejantes en nuestro idioma.
Enlace de la reseña y entrevista: http://www.rockinspain.es/discos/16984-jose-carballido-qrequiem.html
El cambio necesario

El particularismo de la llamada “cultura musical” entraña un gran problema: establecer una correlación entre el lenguaje musical y el lenguaje escrito.
La música, dentro de la urdimbre cultural y creativa, al poseer una naturaleza abstracta en su propio código (que en realidad la prestigia frente al resto de los procesos de expresión del ser humano), se exige para sí que esos modelos mantenidos en el tiempo se descubran o intuyan con facilidad. ¿Estamos comprendiendo la naturaleza de la evolución musical que está teniendo lugar en nuestras sociedades? Yo creo que no. De ser una idea equivocada, los géneros de música "urbana" o "populares" (por etiquetarlo así, vagamente), no estarían codificándose, ofreciéndonos un producto sin transcripción, un idioma sin diccionario. Sin embargo es lo que sucede. Como ejemplo, se está confundiendo el valor "alternativo", "crítico", "pluralista". Es lo que he llamado en algún momento "la epigonalidad de la exégesis": es el hecho de cómo se evita lo comercial desde lo comercial, se ofrece un producto igual, con la etiqueta de "distinto". Desde un ejemplo más particular, podemos percibir cómo del rock se disgregó el sonido metal, y de este, pronto (o al mismo tiempo) una subdivisión extrema, microtonal, dodecafónica... Y así sucesivamente, aunque la música no haya que entenderla como un proceso lineal sino cíclico. ¿Dónde reside entonces el criterio de subversión, si Dimmu Borgir pueda ser banda sonora de una película, o si hay adolescentes que llevan camisetas de Cradle of Filth? ¿O es que el criterio simbólico no necesita ser entendido para hacer uso de él? El asunto se disuelve a través de la descontextualización del mercado, y la asunción de productos críticos contra el sistema como propios. Y así, "el sistema contra el sistema" que comentaba en otros artículos es un sinsentido agradable.
La ejecución de la crítica musical puede luchar contra ello, ya que entra en ese juego e interacción. Debería buscar el acercamiento a todos y la valoración del producto artístico. Un análisis que nos ayude a entender. Pero está demostrando hacerlo fatal.
En realidad, es lógico: no se nos educa para entender la música. La gran mayoría de portales no establecen corrientes críticas, y toleran todo, no sólo externamente (discos malos reseñados con desidia y discos de grandes sellos tratados con respeto); sino internamente: los juicios de valor, el amparo en el binomio "megusta/nomegusta"... Incluso, a nivel ortográfico, errores insoportables. Nuestras sociedades se hacen más abstractas, pero el acceso a la creación de la cultura nos es vedada. Es difícil percibirlo debido a la ilusión de multiplicidad. Pero la imposición está ahí, forzando a los artistas a cantar en inglés, imitar supuestos ídolos, obviando lo autóctono, que a veces incluso es visto como despreciable (el grupo tunecino Myrath utilizaba lo árabe como una mera "introducción" en su disco, Hope (2007).
La explosión cultural de la era digital se nos viene encima, y no podemos afrontarla sin revisionistas bien posicionados. No sé cuál es e papel de un "musicólogo" o un "etnomusicólogo", me fascina el absoluto silencio de los mismos tras haber estudiado apasionadamente durante años... Pero, por muchos que haya, todavía no me he encontrado con ninguno, si no es dentro del revisionismo a la música "clásica" o "seria" (etiquetas vagas), que, dicho sea, no es ni "mejor" ni "peor".
Para el crítico francés del siglo XIX, André Breton, «la obra de arte solo tiene valor cuando tiembla de reflejos del futuro». Primeramente hay que entender “valor” como alcance de la significación de esa obra, en el futuro próximo. Pero además, consiste en comprender que esos reflejos no deben venir motivados por agentes externos como la demanda, la imitación, lo efectivo (amparado bajo la lacra de eso que un artista llama "el estilo propio"), sino que el futuro debe estar guiado por un criterio compartido y abierto. No se trata de que ciertos "expertos" guíen, sino de que la gente sepa. Está muy bien pensar que la gente guía a través de la venta, pero eso no implica directamente un criterio, como sabemos. La cultura la heredamos y es nuestra.
Y por todo ello, para evitar por un lado que la piratería acabe con los músicos que intentan vivir del arte (tienen derecho a ello), y al mismo tiempo potenciar la difusión libre y sin derechos privativos, hace falta que desde el público se ejerca una opinión de calidad.
El cambio necesario está irrevocablemente unido, en la época que nos ha tocado vivir, al decrecimiento cuantitativo y al aumento cualitativo.
Hay que evitar que la música nos siga mirando con ojos vacíos a quienes la escuchamos. Hay que evitar volver a una edad media del conocimiento.
--
Estos imprecisos apuntes están resumidos a la ligera. Pido disculpas por el carácter casi caprichoso de los temas, (aunque en realidad son uno), y animo a generar debates si con ello se focalizan mejor los principales problemas que poseen los movimientos culturales de música urbana/popular. No se trata de "metafísica del arte", sino simplemente de entender qúe nos gusta, por qué, y en tercer y más importante lugar, cómo nos lo venden.
Heavy Metal y Globalización

Pocas veces nos encontramos un estudio tan organizado sobre una cuestión de música urbana, en este caso, el movimiento Heavy, como la del antropólogo canadiense Sam Dunn.
Global Metal (2008) debe ser visto tanto por seguidores como detractores o simples desconocedores de este género musical y sus vertientes (subgéneros, modas, ideología, cultura…), no ya por el carácter investigador del largometraje o su valor sociológico, sino por el calor humano que emite, por los perfiles tan humildemente detallados, por las anécdotas que suceden durante el rodaje del mismo, y por la forma en que se entiende un efecto que resulta patológico: no todo en la globalización cultural es una contaminación ideológica del imperio americano; también tienen lugar expresiones absolutamente libres, casi anónimas. Algo parecido a lo que le sucedió al jazz, a los pantalones vaqueros, o directamente, o a la patata, madre de todos los tubérculos.
Aunque como todo el mundo sabe, el heavy metal nació en Inglatera, pero me gusta sostener la tesis de que el heavy en realidad parte como una necesidad expresiva, desde abajo, y frente al trabajo de las grandes productoras, que dan la ilusión de lo contrario. Los grandes ídolos de masas están ahí, arrasando ciudades prohibidas, de gobiernos títeres, con modelos político-económicos obsoletos (aunque acaso el capitalismo sea el que más lo está), creando grupos a su imagen y semejanza… Pero lejos de la idolatría y el adoctrinamiento, algo subyace en los barrios bajos de China, Indonesia, Irán, o Israel, por citar los lugares a los que viaja Sam Dunn. No son guerrillas, no son terroristas, ni revueltas o intifadas. Sólo un puñado de miserables locales de ensayo. A veces se nos olvida (especialmente a los medios de comunicación occidentales), que en el resto del mundo lo que viven son personas, con sus gustos y sus odios, como nosotros. Y sus ganas de expresar libremente la rabia de un mundo injusto.
Sam Dunn ya produjo "Metal: A Headbanger’s Journey" (2005), y en 2009 fue de gira con Iron Maiden en la gira Flight 666. Ahora está a punto de terminar "Rush: Beyond the Lighted Stage" (2010).
Algo de lo que puede encontrarse en este documental:
- http://es.wikipedia.org/wiki/Global_Metal_%28pel%C3%ADcula%29
- http://www.imdb.com/title/tt1249171/
- http://www.myspace.com/demonicresurrection (Death Metal Indio)
- http://www.myspace.com/tengkorak_rules (Grindcore de Indonesia)
- http://en.wikipedia.org/wiki/Tang_Dynasty_%28band%29 (Metal progresivo chino)
--
1) http://www.4shared.com/file/XFGcA5ps/Documental_Heavy_Metal_2009_-S.html
2) http://www.4shared.com/file/sAlXoCl_/Documental_Heavy_Metal_2009_-S.html
3) http://www.4shared.com/file/k-td9-_Q/Documental_Heavy_Metal_2009_-S.html
4) http://www.4shared.com/file/5p2GgJhT/Documental_Heavy_Metal_2009_-S.html
Metal Progresivo Africano/Árabe

Un artículo publicado en El Mundo sobre (o supuestamente sobre) los Heavys árabes me hizo replantearme el debate bastante tratado por Internet y por foros sobre la situación del esta música en Oriente.
un crítico de La Casa de los Horrores dice «En el ya clásico cómic "Persépolis" una Marjane Satrapi adolescente intentaba colar en el país, a lo resistencia cultural antisistema y para disfrute de su persona, gran cantidad de "música impía", pop y rock occidental (creo recordar que eran los Stones), prohibidísimo por el gobierno persa regido en aquél momento por el shá».
en Irán, efectivamente, el rock tiene una presencia prácticamente clandestina. Eso no implica que puedan existir grupos de todos los géneros, como Arashk o Farzad Golpayegani en cuanto a metal progresivo se refiere. Jóvenes y no tan jóvenes con mentalidad oriental que disfrutan de la música occidental y hacen su propia interpretación libre del rock progresivo. Pese a las teorías de la Escuela de Franfurt y los semióticos de la penetración blanda (imposición cultural de Occidente), no termino de entender por qué la homogeneización es vista como negativa aplicada sobre la técnica. Probablemente, muchas de estas bandas imitan modelos como Iron Maiden o Dream Theater, pero lo hacen por gusto, o tal vez por falta de hábito y experiencia en su cultura para poder desarrollar productos más independientes. La vena rockera florece cuando se intenta explicar, sobre este asunto, que el rock como tal no es una moda o una tendencia occidental, aunque es evidente que pertenece a su cultura. Vale, no hay psicogeografía (como concepto cultural) y la música globalizada se empobrece paulatinamente, porque nos hace a todos más iguales, pero precisamente por eso, tenemos el mismo derecho a consumirla, imitar modelos, desarrollarse dentro de las corrientes...
Farzad es un guitarrista solista que mezcla el jazz fusión y el metal. Sus discos, One (2002), Two (2005) y Three (2008) son una clara muestra de calidad musical en Teherán, Irán. Su música puede escucharse libremente aquí: http://www.farzadonline.com/music.html y ahora acaba de estrenar Four (2010),
En vano, el presidente iraní, siempre según El País y otros medios de comunicación, prohibió en 2005 la emisión de música occidental. Esto es culturalmente absurdo.
Es curioso cómo los grupos de esta región se cuelan en los Top 100 de norteamérica. A veces movidos por los grandes sellos, avispados y monopolizadores, aunque considero esto una ventaja más que otra cosa. Sería el caso de bandas como Amaseffer (Israel) o Myrath (Túnez), dos de las bandas que más me han impresionado.
Amaseffer es producido por Markus Teske (Vanden Plas, Abydos, Saga...)y ofrece producciones sinfónicas realmente increíbles, aunque utiliza lo autóctono como aderezo, no como estilo propio. Myrath por su parte suena mucho, muchísimo a Symphony X, con ese mismo uso de lo local. Hace unos días que han presentado su nuevo disco, Desert Call.
La web Top USA PROGMUSIC: valoró en 2007 ambos grupos en sus primeros puestos: El podio quedó así:
1. Amseffer - Slaves for Life
2. Opeth - Watershed
3. Dominici - O3
4. Myrath - Hope
Otro ejemplo es la banda de thrash metal Acrassicauda, que se ha hecho famosa a raíz del documental: Heavy Metal in Baghdad,
Y por último, Orphaned Land (Israel) está volviendo locos a muchos heavys del mundo.Pero estos creo que no necesitan presentación a estas alturas...
¿Increíble? Un movimiento progresivo se cierne sobre tierras orientales y norafricanas. Y estoy encantado de ello.
Entrevista con Timo Tolkki

En Rock in Spain podéis encontrar una amplia reseña de la Masterclass en Sevilla que ofreció Timo Tolkki. Con respecto al metal progresivo, intenté, como suelo, extraer alguna que otra experiencia, relación, opinión o simple comentario. Al principio pensé que no me había dicho nada, pero luego me doy cuenta que su perspectiva es una conclusión tras muchos años escribiendo, componiendo, produciendo e interpretando.
Timo Tolkki es un hombre extremadamente afable, cuya bajada del escenario para acercarse al público produce un efecto extraordinario: incredulidad. El público se queda en shock, y difícilmente reacciona, es difícil tratar de igual a igual a uno de los grandes. Pero Timo intenta evitarlo a toda costa.
- ¿Cree que el Metal Progresivo es una superación de la música barroca que tú practicas desde hace tanto tiempo?
Depende como definas metal progresivo. Pero puedo decir que no es de mi gusto, yo vengo de la escuela de los 80, aprecio más los arreglos melódicos. Entiendo que es una superación del género metal pero...
- ¿Hay una diferencia entre el heavy metal técnico y el metal progresivo como tal? ¿Cómo diferenciamos ambas cosas?
Yo no analizo la música en ese sentido, la música es buena o mala, me guío más por el sentimiento impreso en ella.
- Hablando de evolución del Heavy Metal (si es que está realmente evolucionando), percibo nuevas escuelas o corrientes de metal, no necesariamente metal extremo, que está cultivando la atonalidad, el dodecafonismo, como mecanismo de distinción que históricamente definió al heavy metal por ser radicalmente desigual. Bandas como Adagio en Francia, 12 Tone Method en Inglaterra... ¿Qué opinas de ello?
Por ejemplo la banda Adagio me suena como una máquina porque no soy capaz de percibir las emociones, aunque entiendo algo de agresividad, noto fuerza. Es simplemente lo que pienso, y me parece la música más compleja que existe, pero realmente en metal no entiendo una competición entre géneros o escuelas sino un complemento. Sería un planteamiento erróneo.
La entrevista al completo, como digo, esta aquí. Lo que más curioso me ha resultado es comprobar (descubrir) cómo un músico veterano, en un momento concreto, deja de buscar nuevas fórmulas para su música, y se centra en perfilar los detalles de ésta, más como una pintura impresionista que hiperrealista, y en este sentido, aporta una visión muy interesante al heavy metal, sin caer en ningún tipo de minimalismo.
Timo Tolkki es una experiencia en sí mismo. Un hombre que esconde muchos secretos, pero al que si preguntas, te los cuenta.
Primero en Google

El hecho de que este blog sea el primer resultado en Google (con respecto de la insaltable Wikipedia) al poner "metal progresivo" dice mucho del género musical en cuestión: lo primero, que los hispanohablantes no le dedicamos el suficiente mimo, mantenemos una relación de cama con él, pero no le decimos a diario lo mucho que lo queremos.
Gracias a todos por conseguir tal posicionamiento de este blog. Pero no quiero hacerme campaña de autopromoción, si no por el contrario, reivindicar el derecho a expresión de todos los seguidores de la música progresiva, así como a la búsqueda insaciable de nuevas formas de inspiración, creación y libertad.
Para que tal posicionamiento de metalprogresivo.blogia.com no dure eternamente.
A parte de eso, en los resultados de Google Imágenes, este curioso símil...

¿Será Mike Portnoy el nuevo modelo de hombre bien dotado? Jeje.
Disonancia Cognitiva

No os he abandonado, sigo desde el silencio, explorando sonidos y buscando extraños uraños hertmitaños de la música. Aunque hoy quiero focalizar sobre el papel crítico de la música en la sociedad y en la cultura, no mediante lo verbalizable, sino la actitud cojonera que supone la propia creación musical. Para esta ocasión utilizo el término psicológico de "disonancia cognitiva", adaptado al lenguaje musical, para estrapolar la incompatibilidad existente entre dos modelos distintos de entender la forma en que se concibe la música para las masas.
Guy Debord y los situacionistas opinaban que el «velo de la ilusión se podía traspasar fácilmente. Bastaría con una ligera disonancia cognitiva, una señal de que algo no funcionaba en el mundo que nos rodea». El llamado Detournement, es decir, la posibilidad artística y política de tomar algún objeto creado por el mercado capitralista o sistema politico hegemónico, y distorsionar su significado y uso original para producir un «efecto crítico».
La disonancia cognitiva es el efecto crítico que necesita la música, y que de hecho utiliza cuando en ella hay dotes analíticas.
¿Problema? Todo mensaje antisistema, es absorbido por el sistema. ¿Cómo es posible? La realidad de la cultura de "periferia" pasa al "centro". Históricamente, la cultura centro era un núcleo mínimo. La burguesía, los modales, la enseñanza... Actualmente, el núcleo centro se ha ensanchado hasta niveles insospechados, absorbiendo todo acto de rebeldía. De esta manera, compramos ropa gótica, consumimos cine de terror, y escuchamos heavy metal en cualquier lugar. Y no pasa nada porque críticamente no es nada. Consumo. Los movimientos culturales revolucionarios en Occidente ya no pueden existir.
El verdadero significado de la música crítica y comprometida no reside en lo que su letra dice, afirma, proclama, sino en cómo los recursos melódicos son utilizados para crear esa sensación de que algo no va bien en el mundo. La disonancia cognitiva, por tanto, la entiendo a dos niveles:
La disonancia cognitiva es el resultado que produce una obra de música contracultural. Sucede a veces que, las alteraciones con el más bajo y efímero de los orígenes son las que finalmente acaban trastocando el orden de las cosas, de la cultura, del mundo. La interiorización en los oyentes de la expresión musical crítica puede ser más efectiva que cualquier propaganda.
La música que es aceptada socialmente como "buena", puede en realidad entenderse de dos maneras bien diferenciadas:
1) La música diligente: Está bien hecha, venderá, su producto es satisfactorio para una gran mayoría. Véase: últimos discos de Dream Theater, Ayreon, Pain of Salvation...
2) La música inspirada: No sólo es buena sino que impone nuevos recursos expresivos, cánones o motivos. La música tiene la capacidadd de realizar conexiones complejas de amplio alcance, a menudo de manera más sencilla y conmovedora que el lenguaje. Cada acorde es una experiencia concreta, que puede ser compartido por los demás o no, ya que las conexiones melódicas no pertenecen a la música en sí misma, sino sólo a la experiencia de los oyentes. Lo que para el compositor pudo sonar a vitalidad desbordante, para el oyente puede ser una simple secuencia de sonidos desagradables. Hablaríamos entonces de una disonancia inconsciente. Véase: Bottled Science, Spastik Ink, Gorguts, y algunos de los momentos más inspirados de To Mera o Suspyre...
La diferencia puede parecer un mero capricho, pero es significativa. Un artista que realiza giras mundiales no puede producir discos genuinos e inspirados cada dos años. Tómese esta idea como un axioma.
El metal progresivo actual permanece en ese primer punto, y lo hace especialmente mal, centrándose, salvo excepciones, en mirarse a sí mismo como un producto musical alternativo que no es. Tengo la impresión de que desde 2006, las principales escuelas de música progresiva están empezando a reciclar ideas de una manera inevitable. Las nuevas oleadas traen de nuevo el minimalismo en el metal cómo sucedió a principios de siglo. Y ahora se entremezcla con el sonido progresivo, produciendo (masivamente) discos, sellos, grupos y subgrupos de una misma mierda.
La disonancia cognitiva me parece por ello, un concepto interesante para intentar defender la buena música crítica, y para introducir nuevas subjetividades en la cultura musical.
Jonathan Harvey dijo en Música e Inspiración:
«La música tiene la capacidadd de realizar conexiones complejas de amplio alcance, a menudo de manera más sencilla y conmovedora que el lenguaje. Cada acorde es una experiencia concreta, que puede ser compartido por los demás o no, ya que las conexiones musicales no pertenecen a la música en sí misma, sino sólo a la experiencia de los oyentes».
Con la disonancia cognitiva aplicado como término musical, hago hincapié en la posibilidad que tienen los verdaderos músicos de fomentar dicha "experiencia del oyente".
Aunque todo esto es, parafraseando a Daniel Denevert, teoría de la miseria... y miseria de la teoría al mismo tiempo, ya que, aunque es divertido escrutar el mundo de la música comercial y extraer con pinzas pequeños milagros, puedo decir realmente poco al respecto, salvo la satisfacción infinita que produce un hallazgo musical. Uno puede encontrar grandes revelaciones cuando oye que sus deseos, pensamientos y frustraciones se reflejan en esa música ruidosa.
Críticas en RockinSpain.es

Los de RockinSpain.es me han fichado. El mundo de la música es extraño y de apariencias, pero estoy descubriendo una gran familia que apoya la sana crítica y el ejercicio de difusión de la música rock.
Aquí iré adjuntando las críticas que publique, dando continuidad, en la medida de lo posible, a los pensamientos, divagaciones e inquietudes melopeicas que en este blog se imprimen. Para los interesados, las reseñas señaladas en negrita son discos con conceptos que rozan o cultivan el metal progresivo y sus variantes.
1) Orthodox - Sentencia (2009)
2) Mystic Frequency Worm - From the Top of the Sound Mountain (2009)
4) The Poodles - Clash of the Elements (2009)
6) Alone Records - Dead Sampler (bandas de 2009)
7) The Pauls - A Flaif for Dancing (2010)
8) Cohen - Subconscious Mind (2010)
9) Rhesus - La Santa Muerte (2010)
10) Antigua & Barbuda - Try Future (2010)
11) Kathaarsys - Intuition (2010) Creative Commons (descargable)
13) Wayne - The Moon effect (2010)
14) Devil´s Dandruff - The King of Contradiction 2010
15) Sou Edipo - Podría ser en Cualquier Lugar (2010)
16) Closer - Mundano (2010) Creative Commons
17) Paul Zinnard - Songs of Hatred and Remorse (2010)
18) Euforia - Culto al Deseo (2010)
19) Skunk Anansie - Wonderlustre (2010)
20) Ed Kowalczwyk - Alive (2010)
21) Valient Thorr - Immortalizer (2010)
22) Aleppo Pine - Holy Picnic (2010)
23) Cuzo - Otros Mundos (2010)
24) Warchetype - Ancestral Cult of Divinity (2010)
25) The Soulbreaker Company - Ítaca (2010)
He creado una feed para mis textos, la podéis agregar desde aquí. Blogia es muy PURO y no cree en eso de la Web 2.0...
Si eres una banda interesada en difundir su nuevo disco, echa un vistazo a las críticas. Si te gustan y quieres difusión no dudes en ponerte en contacto conmigo.
El Heavy Metal en Sevilla
Breve reportaje realizado para Canal Sur 2 (Experiencia TV) en junio de 2008.
Un pequeño paso para el Heavy Metal pero etc etc...
Soy de la opinión de que hay que promover el Heavy Metal en cualquier tipo de escena, contexto, lugar, espacio. El rollo contracultural del individualismo, alternativismo, el encerramiento a lo Kurt Cobain, el concepto romántico del artista, se lo dejo a otros. Decían, Joseph Heath y Andrew Potter en Rebelarse vende (2005):
«No existe la música alternativa, ni el circuito convencional, ni la relación entre música y libertad, ni el concepto de venderse a las multinacionales. Lo único que existe son las personas que hacen música y las personas que oyen música. Y cuando la música que hace es buena, la gente quiere escucharla. Por tanto, ¿de dónde procede el concepto de “lo alternativo”? ¿de que hay que ser poco popular para ser auténtico?»
No estoy del todo de acuerdo con la cita, pero no deja de resultar significativa...
La Fragua del Producto Musical
Dos ejemplos significativos del enfrentamiento a la grabación de un disco de calidad:
- Suspyre: When Time Fades (2008) EE.UU.
- DGM: Different Shapes (2007) Italia
Selecciono estos dos momentos intrahistóricos que la era digital nos permite gozar, entre otras cosas, porque son dos de mis bandas favoritas. Me gustan porque plasman el agotamiento del estudio, pero también, los guiños anecdóticos (un pato de peluche en un perchero, la novia que graba paciente e ilusionada, las cervezas en la papelera...). Elijo estos dos videos, entre miles existentes en Youtube porque ejemplifican cómo se forja el metal hoy en día (oish). No hace falta conocer las bandas ni las canciones, son entrañables per se.
El proceso artístico consiste en una serie de hitos: Intuitivos e Intelectuales, que van desde la idea hasta la realidad material, la realización de esa idea. La obra final es resultado de un proceso extenso, en el que resolver problemas intelectuales y técnicos constantemente. Esto provoca: sentimientos satisfactorios, pero también FRUSTRACIÓN. No obstante, la ansiedad es positiva para la creatividad.
Kant dijo: «El artista no debe someterse a la reglas establecidas por la tradición y aplicarlas con mayor o menor maestría. Sino que él mismo debe dar las reglas a su propia creación».
Aunque incluso en estos aspectos, algunos son los reyes absolutos:

Joder John Petrucci, lo quieres tú todo, ¡deja algo a los demás!
Ensayo sobre la creación musical
En una primera etapa de la mentalidad artística, la creación musical es algo puntual que exige más de la intención que de la interpretación, más interacción que intuición. El compositor se recrea, verifica que está disfrutando de ese momento de lucidez, y, si no existe, lo simula. Porque autolucidarse no es malo (al menos, para los que no somos unos genios, sino currantes, no lo es), sólo crea un contexto físico-mental que ayudará a la fluidez futura. El artista nace cuando es capaz de asumirse a sí mismo dentro de un ente abierto, sin localizarse en él, pero sintiéndose integrado. O dicho de otra manera, las cadenas las ponen los géneros y las pautas. La falacia de la especialización musical. Como si ambas palabras pudiesen ir juntas…
Sin embargo, de la idiosincrasia a la parafernalia sólo hay un pequeño trecho.
Me pregunto si hay alguien que sea capaz de disfrutar sin ápice de variación, una discografía, cualquiera. Los 12 álbumes de estudio de Helloween, los 15 de Iron Maiden, los 17 de Running Wild, 18 de Judas Priest, 19 de Rage, 20 de Black Sabbath, 21 de Uriah Heep (mis respetos)… ¿Dónde acaban los límites de la “evolución”, de un estilo? Es la tragedia de la cultura epigonal (el “venir de”, la evolución lineal), el progreso amputado por la conducta unidireccional de un estilo artístico. Imitar por imitar.
Gigatron se reía de los heavys y sus estereotipos, haciendo de la música, el mismo medio de divulgación de esos tópicos. Y así, Mar de Cuernos es uno de los mejores discos de heavy metal en este país. Es mejor ser un payaso dentro un circo que fuera de él.
Pero a lo que iba: la creación musical de verdad: La expresión inicial se agota rápido; de vanguardia como tal ni hablemos, y el carácter melopéyico no es un estado puro y permanente de genialidad. Es más un destello que una catarata. Un hilo que se destensa con el tiempo, a causa de eso que tanto daño hace a la originalidad, y que denominamos “estilo”. El estilo propio es el recurso fácil, el colchón mental, el acomodamiento del artista. Del artista y de su audiencia por supuesto, ya que pocos oídos se recrean en el desasosiego de no tener certeza de qué va a oír. La curiosidad es otra inestable.
En el contexto de la música urbana, todo intento de producción musical se convierte en una funcionalización sistemática, instantáneamente. Es decir: cada vez todo suena más a lo mismo, porque así se demanda, porque así se hace demandar.
La intuición se ve demacrada, y con ella el carácter genuino intrínseco, el concepto romántico, el idealismo más rancio incluso (por qué no), como si ya de por sí el arte no se viese gravemente damnificado cualitativamente, con la reproducción masiva de los formatos en que se hace físico. Es decir, y parafraseando a Walter Benjamín, su reproductibilidad técnica cuantifica el producto pero le hace perder autenticidad. Pero esa pérdida no sólo la sufre el producto musical (llamémosle ya así, dejándonos de magnanimidades) en su proceso de mercantilización, sino en la interiorización de los artistas. Éstos tienen cada vez concepciones más similares de lo que es la obra de arte.
Procrastinación, automatismo creativo: son los grandes males que crea el arte unido al mercado. Intemperancia cataclísmica.
Pienso que no es tanto la simplificación, la pérdida de referentes u otras críticas apocalípticas de la Escuela de Franfort, sino, por ejemplo, esa necesidad vinculadora de mantener un hilo conductor en la obra. ¿POR QUÉ? Una cosa es el leitmotiv, y otra la repetición de lo que funcionó, como el payaso que repite el mismo chiste, o el escritor de novelas de terror que utiliza el mismo molde. Solo que el músico nunca tendrá un apoyo de la audiencia tan asegurado como payasos y escritores. El músico debe asumir el peligro del estilo, porque toda comodidad nos hace descuidarnos.
Si la fórmula creada tiene éxito (cuantitativa y cualitativamente), ¿por qué no probar otra distinta? ¿Por qué ser empalagoso en la obra musical? ¿Por qué no probar el agridulce?
Luc Lemay, vocalista y guitarrista de Gorguts: «music is a language. Everybody takes the model..uh? that is like everybody is speaking with the same words.. bah, boring... CREATE YOUR OWN LANGUAGE».
En definitiva... el Heavy Metal funciona bien como corriente artística. Tienen un gran capital cultural, vende y a la vez funciona subversivamente.
Pero también una estratificación complejísima, fruto del extenuante pluralismo del que goza como ninguna otra escuela de rock (los intelectuales más avispados como Arturo Pérez Reverte intentan en vano entender un 1% de su contenido), y la adaptación de éste a diferentes territorios, culturas, lenguajes, modos, modas, lecturas…
Texto relacionado: La Tragedia de la Cultura Epigonal: Alberto Benegas Linch
















