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Metal Progresivo

Beyond Twilight - For the Love of Art and the Making (2006)

Beyond Twilight - For the Love of Art and the Making (2006)

 

Apuntando alto, y con pretensiones de crear un significativo disco conceptual que hable de la propia creación artística, Beyond Twilight no llegará, por razones de comercialidad o tal vez de los propios músicos, a ser para la historia del hard-rock lo que otros discos que han llegado a los límites de las seis cuerdas. Sin embargo esta joven y aún desconocida banda alemana de Heavy Metal progresivo ha sido nominada con este disco a varios premios, incluyendo mejor disco de metal progresivo de 2006. Juega mucho, muchísimo, con los coros, los diálogos cantados, que llegan a enfrentamientos, registros altísimos de voces (falsetes) que descienden hasta tonos graves y quebrados (guturales).  No es la voz de Jorn Lande, quien grabó con la banda The Devil Hall of Fame, pero Bjorn Jansson trabaja muy bien.

La principal expresión es la locura, y esta tiene lugar gracias a los teclados rápidos, melodías que aparentan ser humorísticas pero se mezclan con acordes oscuros y “disminuidos”. Risas histéricas, llantos inoportunos, ecos, bostezos… configuran todo un conjunto expresivo irracional muy variado. Beyond Twilight busca las cosquillas a la música. El espíritu creativo también intenta expresarse aquí: los procesos de creación del ser humano, que tienen su apogeo en lo que muchos denominan “el momento blanco”, momento de fusión con la creación, donde nuestras habilidades se adecuan y no hay esfuerzo aparente. Con todo esto, pretenden hacer una música que hable de la propia música y de lo que pasa por la cabeza de un artista. Hay frustración, laberintos mentales, y las técnicas instrumentales reflejan todo eso y a veces resuenan a Danny Elfman, y a todo ese mundo oscuro tan de moda por sus aspectos fantásticos y misteriosos. Se trazan melodías que tienen la pretensión de ser fugaces, inacabadas, asimétricas y sin constancia. Los compositores tocan muchos palos musicales: ritmos rápidos, fragmentos clásicos*, hard-rock, fragmentos más ácidos… Es una especie de mezcolanza de ideas que han tenido los músicos, algunas mejor ensambladas que otras. Una búsqueda de evitar la psicoesclerosis en el arte sonoro.

El disco está dividido en nada menos que 43 cortes, que la banda define como “piezas de puzzle que el oyente debe reunir para encontrar los secretos de esta pieza maestra, pero que si las baraja, abrirá nuevas puertas a distintos significados”. Algo semejante a lo que en literatura hicieron Rayuela de Julio Cortázar o Juego de Cartas de Max Aub, o Milorac Pavic con su Diccionario Lázaro (México, 1989) y los juegos literarios de puzzle y rol de los noventa. Es la interactividad en la obra de arte.Pese a que sean 43 cortes, la duración del disco es de sólo 40 minutos, y además la sintonía principal del disco se repite excesivas veces (para conseguir la unión significativa de los cortes). Esa sintonía es el pegamento del pastiche musical aquí creado. Con ello.el disco ofrece una calidad técnica y compositiva alta, pero no llega a revolucionar en ningún aspecto su género musical, ni goza de un estructuralismo tan innovador, sino forzado. No llega a ser metal progresivo en muchos aspectos (si es que esto tiene algún sentido total) sino que su sonido se queda en el feroz power metal que muchísimas otras bandas tienen acostumbrados a deleitar a los seguidores de este género. En el año de lanzamiento del disco se cumplen diez años del nacimiento de la banda, y lo han querido celebrar con esta obra, que peca de cierto delirio de grandeza, pero los músicos llegan a estar a la talla de sus expectativas. Y todo por amor al arte y la creación.

En muchas ocasiones, y esta, estoy seguro, es una de ellas, una gran obra de arte no se vale en último grado por su calidad técnica, sino por su publicidad: la que hacen sus propios creadores, los receptores y, por supuesto, sus mecenas las discográficas. Se trata de un producto bien hecho, pero por otro lado, que repite la fórmula que otras bandas ya vienen exprimiendo desde hace años antes, como Dream Theater, Fates Warning, Symphony X, Faith No more, y un sinfín de grupos que anteceden a este, y en muchas ocasiones le superan.      



* Se esboza ligeramente durante varios minutos la Rapsodia Húngara de Liszt, con divertidas variaciones. Y… ¿qué mejor músico para representar la locura del artista y el virtuosismo exacerbado?

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